Comprensión escrita (Bachillerato)

Para mejorar la comprensión en la lectura deben seguirse tres pasos:

  • Paso 1. Leer cuidadosamente para captar todo el significado.

Se ha encontrado que los buenos lectores leen de modo diferente a quienes no lo son. Así, los BUENOS LECTORES interpretan cuidadosamente cada palabra y van paso a paso a lo largo del texto, reconstruyen su significado, mientras que los LECTORES DEFICIENTES saltan material, toman hechos simples aquí y allá y llegan a conclusiones incorrectas cuando tratan de responder preguntas.

Cuando leáis, extraed el total significado de cada palabra y frase, tratad de
establecer asociaciones mentales que os ayuden a comprender nuevas palabras y captad vívidamente las ideas.

Un procedimiento útil para mejorar la lectura consiste en realizar ejercicios de comprensión en pareja, de la forma siguiente:  leed el texto y responded las preguntas individualmente, cada uno por su lado; comparad las respuestas y, si se encuentran diferencias, explicadlas el uno al otro: releed el texto y precisad cuál fue la información en la que basasteis vuestras respuestas. Esto os permitirá mejorar la habilidad para comprender ideas complicadas y para responder correctamente las preguntas.

  • Paso 2. Incrementar el vocabulario

Por muy buena que sea vuestra capacidad lectora, un vocabulario reducido os impedirá aprovechar al máximo la lectura de textos, publicaciones profesionales e, incluso, revistas populares. Cuando no se conoce el significado de muchas palabras en un trozo, uno va cometiendo cada vez más errores al leerlo. Es necesario tener un vocabulario amplio si se quiere tener éxito en los estudios y en la vida profesional.

Cada lector debe elaborar su propio programa para mejorar su vocabulario,
tomando en consideración los siguientes aspectos: conocer los lexemas o raíces de las palabras y los significados de prefijos y sufijos que las componen, realizar ejercicios de vocabulario; leer mucho para captar el contexto y construir vocabularios especializados.

  • Paso 3. Leer ampliamente sobre los diferentes temas y áreas del conocimiento

Aunque leamos, por ejemplo, libros científicos de diferentes áreas (física, economía, biología, ciencias políticas, etc.), siempre lo hacemos de una manera semejante (intentamos comprender las explicaciones de procesos, las relaciones causa-efecto, las clasificaciones, etc.).

La diferencia fundamental entre leer un texto u otro radica en el vocabulario y en el conocimiento previo de cada área. Así, por ejemplo, ¿qué significa la palabra vector? En biología, es “un organismo que transporta material infectado de una parte a otra” (la mosca es un vector de muchas enfermedades infecciosas). En cambio, en física, un vector es “una cantidad física con magnitud y dirección tal como la velocidad o la fuerza”.

Familiarizarse con el vocabulario y con los conceptos básicos de diferentes campos o áreas es importante y sólo es posible si leemos bastante. Además de los textos exigidos para las clases, conviene leer revistas, periódicos, novelas, páginas de Internet, etc. Esto nos permitirá ejercitar las habilidades lectoras y aumentar el vocabulario. Por supuesto, tener un diccionario a mano y consultar toda palabra que resulte dudosa o desconocida contribuirá enormemente a este fin.

Estrategias

Las estrategias son formas específicas de organizar nuestros recursos (conocimientos previos, tiempo, ideas, habilidades, acciones, …) para obtener buenos resultados al realizar una tarea. Las estrategias siempre están orientadas hacia una meta. Para tener éxito en una tarea es necesario creer que uno es capaz de hacerla, que merece la pena hacerla y estar dispuesto a invertir toda la práctica y preparación necesaria para su realización.

En el caso de las estrategias de lectura, muchas de ellas se realizan de forma
inconsciente, sin embargo resulta importante hacerlas conscientes si se
desea mejorarlas.

Algunas de ellas son:

  1. Clarificar los propósitos de la lectura.
  2. Fijar la atención en todo el texto.
  3. Activar y aportar a la lectura conocimientos previos pertinentes.
  4. Comparar párrafos, ideas, hechos, eventos para contrastar información a medida que se lee.
  5. Resaltar partes del contenido con algún evento de la vida diaria, personal.
  6. Asociar ideas del texto con información ajena a él.
  7. Recordar la secuencia de lo leído.
  8. Identificar aspectos importantes de un mensaje escrito.
  9. Subrayar las ideas importantes.
  10. Identificar la idea central o principal, las ideas secundarias que la sustentan y las relaciones entre ellas.
  11. Centrar la atención en las ideas principales y no en los detalles.
  12. Representar algunas ideas en forma de imágenes visuales.
  13. Elaborar y probar inferencias: interpretaciones, predicciones, hipótesis y conclusiones.
  14. Resaltar algunos elementos para unirlos en una idea final.
  15. Formular preguntas a lo largo de la lectura, sobre el contenido del texto, para determinar si los objetivos se están cumpliendo.
  16. Tomar acciones correctivas cuando se detectan fallas en la comprensión.
  17. Elaborar la información que le interesa utilizando sus propias palabras para reconstruirla y recordarla mejor (parafrasear).
  18. Resumir, sintetizar y extender el conocimiento obtenido mediante la lectura.
  19. Extraer una conclusión al finalizar la lectura.

Fuente: Razonamiento verbal

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